Hoy vamos a darle una vuelta al podcast y vamos a cambiar un poco el enfoque, vamos a empezar a hablar de cloud y de centros de datos.
Los temas a tratar en este podcast son
* Un poco de Cloud
* Servicios de Centro de Datos
[showhide type=”transcripcion” more_text=”Ver transcripción(%s más palabras)” less_text=”Esconder transcripción (%s menos palabras)”]
Transcripción
Hola a todos, yo soy Eduardo, hoy es 20 de Diciembre de 2016 y este es ya el quinto capítulo del podcast.
Con este capítulo vamos a despedir el año y para ello vamos a hablar un poco de infraestructura, de cloud y de servicios.
—MUSICA—
Hay mucha gente que piensa que eso del cloud es una cosa etérea, que está en todas partes, como el óxigeno y que los datos que tenemos en esa cosa llamada cloud se mantienen ahí por algún tipo de actuación divina. Es increíble, pero hay muchísima gente que no se preguntan qué es eso del cloud, como funciona, ¿donde están mis datos?, ¿de verdad hay gente a la que eso no le importe?
Por supuesto que la gente está preocupada de donde están sus datos, de cómo funcionan las cosas y demás, pero empresas como Google, Apple, Amazon o Dropbox han conseguido hacer calar el mensaje que eso del cloud es algo mágico y le han puesto un halo de misticismo impresionante.
Personalmente creo que hablar del cloud de esa manera es bastante irresponsable ya que no se explica a la gente como funcionan las cosas, sólo se le dice lo que tiene que usar, al menos es mi forma de verlo.
El cloud como concepto es algo abstracto, realmente los datos se almacenan en discos duros, como los que se pueden comprar en cualquier centro comercial, pero la gracia no está en la parte física, que ya os digo, así a lo bruto podríamos decir que son servidores y discos.
La gracia está en que se ha montado un servicio por encima, a lo que llamamos cloud, que permite desacoplar los servidores y los datos de los discos duros y servidores con una serie de procesos.
Imaginad un ordenador con dos discos duros, los cuales están dispuestos en RAID 1, en otras palabras los dos discos se escriben a la vez, de forma que si uno se rompe tendremos otro. El sistema operativo realmente sólo ve un disco, pero por debajo se usan dos. Este podría ser el primer paso para abstraer el hardware.
Venga, vamos un paso más allá ahora tenemos un servidor que tiene funcionando varias máquinas virtuales y discos en espejo. Ahora nuestro distema operativo va a ver un hardware que es virtual y un disco que es virtual también, ya hemos abstraído el hardware por completo.
Y ahora un pasito más, ahora tenemos una máquina virtual corriendo en un cluster de hipervisores, los servidores donde se ejecutan las máquinas virtuales, en este punto el usuario ya no tiene ni idea ni de donde se está ejecutando su servidor ni mucho menos de en qué disco duro están sus datos.
Y si seguimos en esta línea al final no tenemos ni idea de en qué país está nuestra información.
Pues al final eso es el cloud, consiste en abstraer todo lo subyacente a los datos del usuario, pero al final los datos están en un disco duro concreto y se está ejecutando en un servidor concreto, y ese servidor tiene un cable de alimentación a un enchufe concreto, no es para nada algo mágico y misterioso.
Las ventajas de esto son enormes para todas las partes, el usuario final se despreocupa del hardware, ya no tiene que estar preocupado que se rompa un disco duro y encima el precio es más barato que contratar un servidor físco. El proveedor de servicio también gana, ya no necesita un servidor físico para un cliente y optimiza muchísimo sus servidores, es un entorno en el que todos ganan, menores costes, mejor servicio. Pero fijaros que no hay ningún mago Merlín en todo esto, no hay magia, sólo trabajo por detrás.
Vamos a ver un ejemplo concreto.