Todos hemos visto películas o documentales donde se muestra el trabajo de los arqueólogos y arqueólogas. Brocha ristre, con gran delicadeza, van excavando en busca en restos humanos u objetos antiguos. Luego, como en una labor detectivesca, recrean como eran los antiguos habitantes de un lugar, ante la falta de registros escritos, los objetos son los únicos testigos.
Pero la arqueología es mucho más que desenterrar objetos y huesos para luego colocarlos en vitrinas, es estudio de estos restos pueden reconstruir la vida entera de una persona. Que estatura tenia, cual era son complexión, de que murió o que enfermedades padeció. Pero es que se puede ir un poco más allá. Gracias a la arqueología se pueden saber cosas como cual era su actividad física, que comía, cual eran sus rutinas de trabajo, quien cuidaba a los niños y quien sacaba al ganado, si Vivian a base de pescado o de carne… Todo esto puedo averiguar la arqueología y hoy vamos a demostrarlo con un ejemplo muy concreto que nos llevará a la isla de La Gomera. Con Jared Carballo Pérez, investigador del departamento del Geografía e Historia de la ULL.