Cuando escuchamos la radio parece que tengamos a los locutores dentro de casa, ese es el efecto deseado y lo que hace que la radiodifusión siga siendo la gran compañera de muchos. A los locutores se nos olvida muchas veces que podemos ser escuchados en cualquier parte del globo, si el oyente entiende el idioma y posee un receptor que capte la frecuencia. Por esta razón se emiten sesiones australes, para que los oyentes de esas latitudes sepan que se les tiene en cuenta.