Son muy numerosas las parejas que, antes de contraer un compromiso matrimonial, se van a vivir juntos. Una decisión, en muchas ocasiones, que no ha sido realmente madurada y que aporta menos de lo que parece a la estabilidad de una pareja.
Son muy numerosas las parejas que, antes de contraer un compromiso matrimonial, se van a vivir juntos. Una decisión, en muchas ocasiones, que no ha sido realmente madurada y que aporta menos de lo que parece a la estabilidad de una pareja.