Las islas de calor son zonas de una ciudad en las que el calor es especialmente intenso; suelen situarse en los centros de las ciudades. Según un estudio que acabamos de conocer, sus efectos son especialmente notorios en capitales como Madrid. Un ejemplo: el punto más caliente de la capital de España hace unos días estuvo en el barrio de Malasaña, que cuenta con sólo un 3% de vegetación. El más frío se registró al norte de la Casa de Campo, donde existe un 89% de vegetación. Hablamos con el geógrafo de la Universidad de Zaragoza Miguel Ángel Saz y con una trabajadora y un usuario del albergue de Zaragoza, que ha instalado un “refugio climático”.