En Nápoles, la mafia ensalza a sus muertos con murales. Los sacerdotes critican este fenómeno, que permite a la camorra enaltecer a "falsos héroes" y atraer a jóvenes al crimen organizado.
En Nápoles, la mafia ensalza a sus muertos con murales. Los sacerdotes critican este fenómeno, que permite a la camorra enaltecer a "falsos héroes" y atraer a jóvenes al crimen organizado.