El arte callejero de Cibo, de la italiana Verona, cubre las esvásticas y consignas pintados por los antivacunas. Detrás de este pseudónimo, Pier Paolo Spinazzé quiere dejar su mensaje en una ciudad donde desde hace años prolifera la extrema derecha.
El arte callejero de Cibo, de la italiana Verona, cubre las esvásticas y consignas pintados por los antivacunas. Detrás de este pseudónimo, Pier Paolo Spinazzé quiere dejar su mensaje en una ciudad donde desde hace años prolifera la extrema derecha.