El jugador baskonista se integra en la Iglesia Atopista de 'Los Madrugadores'. Pide un menú y nos arrebata con su entrega y esos ojazos azules sinatreros. Cantar como Sinatra, no. Pero ir a tope como él, sí. Se muestra ilusionado con la Copa.
El jugador baskonista se integra en la Iglesia Atopista de 'Los Madrugadores'. Pide un menú y nos arrebata con su entrega y esos ojazos azules sinatreros. Cantar como Sinatra, no. Pero ir a tope como él, sí. Se muestra ilusionado con la Copa.