Hay muchos falsos profetas y predicadores: perros fraudulentos. Pero hay un pueblo, impregnado de la enseñanza y del conocimiento de Dios. Hay un novio que es Cristo y una novia, que es la Iglesia; que se van a unir en matrimonio. Este es un lenguaje figurado. La verdadera Iglesia está en la Tierra y quiere casarse. Hay un celo santo, por una Iglesia limpia de pecados y faltas.