En la Iglesia de Corinto murmuraban de Apolos, Pablo, Bernabé y otros Apóstoles. En todas las Iglesias hay creyentes murmuradores, chismosos, calumniadores y enredadores; que no entrarán al reino de los cielos. Pablo como Pastor, como hombre de Dios, amaba a los hermanos de Corinto; pero les aconseja y les exhorta, porque los cela con amor de Dios; para guardarlos del mal camino.