Dios es real. Todo el universo nos muestra, que podemos creer en un Dios; que puede hacer su voluntad y lo que pidamos que haga, en nuestra vida. Jesús nos dio ejemplo: siendo Dios, oraba de día y de noche, en una comunión con el Padre celestial; ayunaba y hacía vigilias. A sus discípulos les deja un bosquejo de oración; que se inicia dirigiéndose al Padre, que está en los cielos.