Como el sacerdote hizo con el leproso, pero no pudo ir más lejos; no podía hacer perfectos a los que venían a él. Pero Jesús quita el pecado; nos limpia de ello, y así perfecciona para siempre a los santificados.
Como el sacerdote hizo con el leproso, pero no pudo ir más lejos; no podía hacer perfectos a los que venían a él. Pero Jesús quita el pecado; nos limpia de ello, y así perfecciona para siempre a los santificados.