Cambio de dictámenes comerciales, autorizaciones para ensayos desmedidos, apoyos gubernamentales explícitos escudados en la ciencia y la tecnología, intereses económicos y bursátiles moviéndose tras bambalinas y ahora una confusa decisión de la Comisión Nacional de Biotecnología de Brasil (Ctnbio) aprobando la utilización de harina de trigo transgénico en Brasil, pero no la importación del trigo HB4 como grano (sobre lo cual no tiene atribuciones). Decisión que debe pasar por distintas etapas antes de su aprobación definitiva, que seguramente incluirán un período abierto a la opinión pública, su paso por Anvisa (la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil) y el Ministerio de Agricultura, Pecuario y de Abastecimiento de Brasil.
Pero vayamos por partes en el análisis. Empecemos por el cambio de dictámenes. Lo cierto es que durante nuestra gestión en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, emitimos un dictamen comercial en 2017 con respecto al trigo conocido como HB4, en el que se condicionaba la autorización comercial del evento hasta que se demostrara fehacientemente que en Brasil (luego de aprobar el evento) se lo pudiera utilizar con total aceptación de los usuarios, sin que existieran requerimientos de segregación, ni de etiquetado por parte de la molinería e industria brasileña, como así también, exigir las mismas comprobaciones comerciales en todos los países de destino del trigo argentino con marcos regulatorios en pleno funcionamiento, como por ejemplo en los nuevos mercados del sudeste asiático (Indonesia, Vietnam, etc…), ya que Brasil representa menos del 50% del destino de nuestras exportaciones.