Habiendo resultado malos consoladores sus amigos, Job se contenta con la expectativa del cambio. Si nuestros pecados son perdonados y nuestros corazones renovados para santidad, el cielo será el reposo de nuestras almas.
Habiendo resultado malos consoladores sus amigos, Job se contenta con la expectativa del cambio. Si nuestros pecados son perdonados y nuestros corazones renovados para santidad, el cielo será el reposo de nuestras almas.