Hay que ser un poco canalla para no hacer caso a tu abuelo, que te acaba de regalar una guitarra con la condición de que no la uses para tocar la música del diablo. A la música blues se refería. El joven Johnny fue lo primero que hizo. Ya sabía que en el infierno las cosas pueden ser más divertidas. Y vaya si se divirtió. Bienvenidos al Córner de Johnny “Guitar” Watson.