“Vamos a ver si se sigue hablando de este disco más allá de
los primeros 15 días después de la publicación”. Xebi SF se ocupa en su
nueva propuesta de la fugacidad permanente, el peterpanismo, el buenismo y
otras esencias tóxicas del mundo que nos rodea, o mejor dicho, de la forma en
que muchos se enfrentan a la realidad en el tiempo que nos toca vivir. Tibidabo
(Satélite K, 2016) es un álbum gestado, a diferencia de su anterior
propuesta grabada en una furgoneta en la carretera, desde la sala de estar de su casa en Girona.
Un trabajo detallista en lo musical, grabado entre amigos, en caliente, en
analógico, con una banda formidable.
“Yo me marché en una furgoneta con un estudio móvil
doméstico para romper con casi todo. Fue genial. Siempre me han dicho que yo
era un punki moderno. Yo me siento muy afortunado de lo que me rodea. Lo de
Tibidabo ahora viene del latín -te daré-,
no por la montaña de Barcelona. Es una palabra que se me quedó en el
cerebro.”
Además hoy navegamos por diversos mundos o realidades
alternativas: el flamenco psicodélico meditteráneo de José Domingo junto
a El Niño de Elche; la multi-infusión dub narcótica de Higher
Authorities; el samba chanson del francés Nicola Son desde Sao
Paulo; el boogaloo parisino de Setenta; la revisión country folk reposadísima
de los Kinks a cargo de Eric Bibb y la actualización slow life de
Graceland de Paul Simon.