Cuando aquel hombre enmascarado apareció en la habitación, Jane se quedó petrificada. Aprovechando que el marido tenía que trabajar, el desconocido irrumpió en la vivienda para violar a la mujer. Antes de cometer la agresión, le cegó los ojos con una linterna, la ató de pies y manos con los cordones de los zapatos y la amordazó con sábanas rotas