El mundo entero tiene un profundo anhelo de unidad. La última oración de Jesús antes de morir nos enseña que esa verdadera unidad es lograda por Cristo, en Cristo y para Cristo.
El mundo entero tiene un profundo anhelo de unidad. La última oración de Jesús antes de morir nos enseña que esa verdadera unidad es lograda por Cristo, en Cristo y para Cristo.