Sabemos muy bien cómo terminó Judas su vida: Fue y se ahorcó (Mt 27, 5). Desde luego, no era ese fin el que él tenía previsto cuando consumó su traición. «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?» Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Cuando conoció a Jesús, Judas buscaba, por la violencia, la liberación de Israel. Jesús quiso moverlo […]