Hogares De Pacto Devocional

Jueces 8: El grave error de un padre valiente.


Listen Later

Jueces 8: El grave error de un padre valiente.

Jueces 8:22-28:
Los israelitas dijeron a Gedeón: —Gobiérnanos tanto tú como tu hijo y tu nieto, pues nos has librado de mano de Madián.
Pero Gedeón les respondió: —Yo no los gobernaré a ustedes ni tampoco los gobernará mi hijo. El SEÑOR los gobernará. —Y Gedeón añadió—: Quiero hacerles una petición: que cada uno me dé un arete de oro de su botín.
Los madianitas llevaban aretes de oro, porque eran ismaelitas. Y ellos respondieron: —De buena gana te los daremos.
Tendieron un manto, y cada uno echó allí un arete de su botín. El peso de los aretes de oro que él pidió fue de diecinueve kilos de oro, sin contar las lunetas, los pendientes y las vestiduras de púrpura que llevaban los reyes de Madián, ni los collares que sus camellos traían al cuello. Con ellos Gedeón hizo un efod, que expuso en Ofra, su ciudad. Y todo Israel se prostituyó tras ese efod en aquel lugar, y sirvió de tropiezo a Gedeón y a su familia.
-----------------------------------------

Gedeon realizó una de las más grandes hazañas en el campo de batalla que hasta el día de hoy admiramos y compartimos con emoción.
Al final de la liberación y la conquista impresionante, vemos que la gente quería hacer rey a Gedeón y sus hijos, pero él tenía en claro que el rey de Israel debía seguir siendo el Señor, Dios de Israel.

Vemos que Gedeón tenía firme su fe en el Señor y quería honrarlo, pero aquí vemos varios errores que cometió. Primero, pidió parte del botín de guerra y con ese oro mandó a construir un efod, que era una especie de vestidura tejida en fibras de oro y otras telas que la usaba exclusivamente el sacerdote de la tribu de Leví para consultar al Señor.
La intención de Gedeón tal vez fue tener una representación de algo espiritual en su casa, en su pueblo, pero esto se convirtió en un problema porque ya el pueblo comenzó a ver esto como un objeto de adoración; ya no iban al templo sino que se conformaban con el efod y solo acudían a él. ¡Se convirtió en objeto de idolatría!
Esto es un gran ejemplo de cómo una intención buena puede convertirse en algo malo.

Es como si pensáramos que dando regalos a nuestros hijos estos reemplazarán el tiempo que debemos dedicarle, escuchando sus preguntas o inquietudes, jugando y conversando con ellos, orando y leyendo la Biblia de forma constante.
Cuando vemos cambios drásticos en sus comportamientos, pensamos que ellos son malagradecidos porque no se comportan bien, pero posiblemente están reflejando ese vacío que los regalos y los objetos no pueden llenar. Es como decir que amo a mi esposa porque le doy unos bolsos o vestidos costosos pero nunca salgo con ella para compartir un tiempo de pareja.
Los regalos y objetos son complemento en mi forma de demostrar mi afecto por ellos y trae alegrías a sus corazones, pero perderán su gusto si dejo de hacer lo vital y esencial que es mostrar mi interés por el bienestar de ellos en la medida del tiempo que les dedique.
Nada puede reemplazar mi amor y dedicación.

Así mismo es nuestra relación con Dios. Tampoco ninguna acción bonita puede reemplazar nuestra responsabilidad como cristiano, seguidor de Jesucristo. Cuidémonos de caer en el error de reemplazar alguna práctica bíblica por alguna acción propia que comencemos a establecer en el hogar, pensando que esta puede tomar el lugar de otra. Por ejemplo, no podemos reemplazar el hábito de congregarnos por los devocionales en el hogar y decir que ya no necesitamos ir a la congregación. Es necesario orar en la casa, pero eso no reemplaza la oración colectiva con mis hermanos. No podemos reemplazar la ofrenda que debemos dar al Señor por alguna acción de caridad que hagamos por alguien. Una cosa buena no debe reemplazar la otra. Más bien, hacer las dos cosas y poniendo primero el consejo de Dios que nuestras propias ideas que queremos establecer en nuestro hogar.
...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

Hogares De Pacto DevocionalBy PODERcaster Studio