Esta semana comenzó en nuestro país un juicio sin precedentes: no hay acusados porque todos han fallecido. Se trata de un juicio por la verdad. Un proceso penal que juzgará una de las mayores matanzas contra los pueblos originarios, la masacre de Napalpí, ocurrida en 1924.
Cientos de aborígenes fueron asesinados por policías y terratenientes de la zona.
Sirve para la reparación histórica de los habitantes de la zona
Los napalpíes vivían de cultivar algodón en condiciones casi esclavas, y se habían declarado en huelga.
Entonces se ordenó la represión. Durante 45 minutos estuvieron disparando más de 5 mil balas.
Hubo más de 400 muertos, pero algunos niños lograron huir y así comenzar la reconstrucción que hoy llega a juicio.