El nuevo presidente del PRI, Enrique Ochoa, ofreció al tomar posesión que su partido combatiría la corrupción, empezando por casa.
Por ello, suspendió los derechos del aún gobernador de Veracruz, Javier Duarte y cinco militantes más; y solo en caso de mayores evidencias judiciales de culpabilidad, procederá a expulsarlos del partido.
Ésta es la primera vez que se suspenden derechos partidarios a un gobernador en funciones.
Las medidas podrían mejorar la imagen del partido frente a los ciudadanos, sin embargo, ¿generan división al interior del PRI? No te pierdas el análisis completo que nos presentará José Antonio Crespo en “Encuentro de Opiniones” por Azteca Trece.