Kintsugi
Abrazándome, desde la imperfección, el dolor, el latir del corazón y mi propia voz.
Habitandome.
Somos magia pura.
Habitandonos podemos re-conoSER,
Volver al SER.
Ir a ese espacio sagrado donde habita nuestra propia sabiduría interna,
donde solo viajando a las profundidades, podemos escuchar nuestra voz.