El boogaloo nació en los barrios latinos de Nueva
York. Y discos como Bang Bang de Joe Cuba o El watusi de Ray Barretto lo
llevaron en lejanas tierras transatlánticas. Era la primera vez que un ritmo
nuevayorquino conquistaba el mundo. Ni el Caribe –Curazao, República
Dominicana, Martinica, Guadalupe–, ni Suramérica –Colombia, Perú–, ni el viejo
continente –Francia–, ni África –Costa de Marfil y Guinea– se salvaron. La
prueba en música.