La historia de las injerencias políticas de Estados Unidos en el continente americano es bastante extenso y evidente, pese a que sectores ideológicos, aliados de Washington, pretendan negarlo. Lo cierto es que estos episodios, incluso, han sido oficializados y reconocidos por los mismos Estados Unidos a través de la Central de Inteligencia Americana, CIA, en diferentes documentos desclasificados, como el caso del sangriento golpe de estado que perpetró en Chile. Tal agresión se efectuó con la participación de sus aliados de la derecha local, y de su agente ancla; Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, concluyendo en el asesinato y derrocamiento del presidente electo, Salvador Allende Gossens.