Dios habita en medio de las alabanzas de Su pueblo (Salmos 22:3). Nuestra alabanza a Dios tiene el poder de agradar tanto a Dios que Él decide visitarnos, se hace presente, manifiesta Su poder y va delante de nosotros en las batallas, es por ello que la alabanza es una poderosa arma de guerra.
MENSAJE: Gustavo & Brenda López ALABANZA:
Servando y Karla Simental