La narrativa sigue a Elena Vance, una brillante arquitecta de San Beltrán que padece una obsesión patológica por la simetría y el orden funcional. Al considerar que la corrupción y la negligencia humana son "fallas estructurales" que comprometen la integridad de la sociedad, decide aplicar sus conocimientos de ingeniería para ejecutar una serie de asesinatos quirúrgicos, disfrazados de accidentes o fallos sistémicos.