La escasez de lluvias provocó una bajante del río Paraná como no se veía desde hacía décadas. La formación de un amplio banco de arena frente a la capital de Entre Ríos es el rasgo más visible, pero el fenómeno tiene grandes impactos económicos y ambientales. Incluso muchas localidades a lo largo de su cursu están teniendo problemas en el abastecimiento de agua. "Están apareciendo valores de altura hidrométrica que no veíamos hacía mucho tiempo. Por lo menos yo no los había visto nunca", cuanta el ingeniero en recursos hídricos Hugo Rohrmann, de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE)