En estos días nos enteramos que el jefe de la seguridad del Presidente de la República era también integrante de una banda criminal dedicada a la falsificación de pasaportes y el trafico de influencias. Más allá de los detalles, la reacción del presidente y de otros integrantes del gobierno genera grandes dudas sobre la capacidad del mandatario a la hora de tomar decisiones. Minimizar el caso como algo netamente individual y vinculado a su persona, no hace más que confirmar su incapacidad de entender la situación y el alcance de su investidura institucional. Sobre este y otros temas es que hablamos en el Contrapunto del lunes pasado en el programa de Cris Richeri, Hoy No es Un Día Cualquiera.