Todos los días nos encontramos luchando la batalla por nuestra fe, y a pesar de que algunos días sintamos que la incredulidad nos vence, debemos seguir luchando, aferrados a la vida eterna para llegar al final habiendo permanecido fieles.
Todos los días nos encontramos luchando la batalla por nuestra fe, y a pesar de que algunos días sintamos que la incredulidad nos vence, debemos seguir luchando, aferrados a la vida eterna para llegar al final habiendo permanecido fieles.