En diciembre de 1944 Hitler decidio echar el resto y jugarselo todo con un nuevo contraataque en la región de las Ardenas que tan bien habia funcionado en la invasión de Francia. Los Aliados volvieron a pecar de ingenuos y habian dejado esa región practicamente desguarnecida. Pero su superioridad tanto áerea como de material terminaría por detener el ambicioso contraataque germano que, pecando de optimismo, intentantaba llegar hasta el vital puerto de Amberes y dividi así en 2 las fuerzas aliadas en el continente.