Los medios de comunicación son esenciales para las elecciones democráticas. Una elección libre y justa no se trata solamente de votar en las condiciones adecuadas, sino que también es necesario contar con información relevante sobre los partidos, las políticas, los candidatos y el propio proceso electoral, a efecto de que los electores estén en condiciones de hacer una selección informada. Por lo tanto, hablar de una elección democrática sin que exista libertad en los medios de comunicación sería una contradicción.
No obstante, la paradoja está en que, para asegurar esa libertad, es necesario cierto grado de regulación. Por ejemplo, habría que establecer que los medios gubernamentales, cuyos fondos provienen de los recursos públicos, estén en la obligación de brindar una cobertura justa y un acceso equitativo a los partidos de oposición En el presente análisis de los usos políticos de Internet por parte de candidatos, partidos políticos y ciudadanos, tanto en México como en otras latitudes geopolíticas, se reflexiona sobre las potencialidades de Internet y sus
recursos como instrumentos que permiten fomentar la participación política ciudadana en un sentido más democrático y como fundamento de un nuevo paradigma tecnológico frente al de los medios tradicionales, en consonancia con un nuevo modelo político.
Internet es un fabuloso medio de comunicación que favorece la construcción horizontal de la opinión pública. Su arquitectura ubicua y descentralizada ofrece la posibilidad de potenciar la participación y acercar a los electores a los candidatos que aspiran a gobernarlos o a quienes ya los gobiernan.
En este punto es necesario abordar el urgente tema de insertar a México en la sociedad de la información y del conocimiento que contemple el uso y apropiación tecnológica, con el objeto de mejorar las condiciones de vida de los mexicanos. Cerrar la brecha del conocimiento es indispensable, por lo que es imprescindible la educación digital desde la infancia y la capacitación constante de adultos en edad productiva.