Así como en una bicicleta fija no llegamos a ningún lado por más que demos pedal por horas, de igual manera pasa con aquellos que predican a Dios sin amor, por más que sepan mucho si lo hacen sin amor no van a llegar a ningún lado.
Así como en una bicicleta fija no llegamos a ningún lado por más que demos pedal por horas, de igual manera pasa con aquellos que predican a Dios sin amor, por más que sepan mucho si lo hacen sin amor no van a llegar a ningún lado.