A nuestro Dios, no le molesta que golpiemos las ventanas del cielo, para pedirle lo que necesitamos en cualquier momento. Si quiero pedir y poseer, debo avanzar. Aunque te parezca que la puerta esze cerrada, tu insiste.
A nuestro Dios, no le molesta que golpiemos las ventanas del cielo, para pedirle lo que necesitamos en cualquier momento. Si quiero pedir y poseer, debo avanzar. Aunque te parezca que la puerta esze cerrada, tu insiste.