En Contramundo, el escritor Carlos Marín-Blázquez acomete una difícil tarea de deconstrucción civilizatoria. Con golpes secos y certeros que se encarnan en líricos aforismos, derriba las falacias y las iniquidades sobre las que se ha erigido la torre de Babel contemporánea. «Nuestro objetivo ha de ser modesto: no transformar, sino desenmascarar». Además de Marín-Blazquez nos acompaña también Fernando Muñoz, autor del prólogo de esta obra extraordinaria.