El retamo espinoso es una de las plantas más invasoras que existen en el mundo y hace unos años llego a Colombia a transformar nuestros paisajes naturales. Además, ha sido la causante de muchos daños ambientales como la propagación de incendios en los cerros orientales de Bogotá y de la sabana cundiboyacense.
Investigadores javerianos le apuntan a erradicarla, desde la educación y la concientización hasta la siembra y la conservación de especies locales para la restauración ecológica de los lugares más afectados por esta planta.