Utilizar productos de calidad y dedicarle mucho tiempo y mimo en su cocción. Esas son las dos grandes claves para conseguir una buena croqueta, un alimento que empezó siendo un exponente de la cocina de aprovechamiento para convertirse ahora en un ejemplo de alta cocina en miniatura. Este requisito lo cumplen a la perfección en el Restaurante Garnet de Zaragoza, premio a la mejor croqueta en el último concurso celebrado en la provincia zaragozana. Hoy, detrás de la noticia, su jefe de cocina, Sergio Terrón, autor de esta delicia en forma de croqueta, con el que ha conversado nuestro compañero, Lorenzo Río.