La Colección Gladys Palmera se presentó en las noches de vinilos de Foto Colectania con una sesión que hizo mover las caderas a propios y extraños al ritmo de gemas afrocubanas. Como si de un túnel del tiempo se tratara, este museo dedicado a la fotografía se convirtió por un momento en el club de la sabrosura. Sonaron joyas icónicas de la época dorada del Caribe gracias al apoyo de Pioneer DJ, un socio tecnológico que brindó el soporte para que estos vinilos pudieran brillar con luz propia. Además, los asistentes pudieron degustar un mojito cancha, ofrecido por Havana Club, quienes pusieron la guinda a este jugoso evento que quedará en el recuerdo de los asistentes.