Pedir la presidencia de esa comisión trampa, para convertirla desde el minuto uno en otra de investigación al Gobierno, es un juego tan infantil que solo puede tratarse de una provocación
Pedir la presidencia de esa comisión trampa, para convertirla desde el minuto uno en otra de investigación al Gobierno, es un juego tan infantil que solo puede tratarse de una provocación