La única forma de que el ser humano reconozca a Cristo como el Hijo de Dios, el Salvador de la humanidad y el Señor es por medio de la unción del Espíritu Santo. Las palabras de reconocimiento que pronuncio Pedro son una demostración de esa unción.
La única forma de que el ser humano reconozca a Cristo como el Hijo de Dios, el Salvador de la humanidad y el Señor es por medio de la unción del Espíritu Santo. Las palabras de reconocimiento que pronuncio Pedro son una demostración de esa unción.