Si en algo estamos de acuerdo todos los españoles por encima de opiniones y pareceres políticas es que las encuestas electorales para el 26-J han sido un desastre sin paliativo posible. No acertó ni una, superaron con creces los márgenes de error y dibujaron un congreso muy distinto al que salió de las urnas. Fallaron incluso las hechas a pie de urna, estas últimas sobre voto ya emitido. ¿Acaso el método empleado es el responsable o hay que ir más al fondo? ¿Tienen futuro las encuestas tal y como las conocemos?