Si se siente indignado porque ahora se enteró que todas esas quejas y denuncias en contra de policías corruptos no han prosperado, si se siente indignado porque ahora en medio debate del sobre malas acciones de la policía nos estamos dando cuenta que había una marcada impunidad en la institución, siéntase más indignado con la procuraduría que era la que debería de haber vigilado que esta impunidad no existiera, que los procesos fluyeran en debida forma, y que las sanciones actuarán como freno y contrapesoala uso y extralimitación de sus funciones y poderes.
Es hora que todos empecemos a entender que la procuraduría se nos volvió un problema muy costoso, no por la cantidad de dinero que nos vale que de por si es muchisísimo, sino porque se convirtió en otra cobija que ampara la corrupción. Y precisamente a esa cobija, es que se está pidiendo hoy su poder preferente haga las investigaciones sobre los hechos recientes abuso de autoridad, la misma que sancionó a una funcionaria por el tema de los mercados en Girón por 4 meses con suspensión, y que no se ha pronunciado sobre las implicaciones del alcalde del alcalde de ese municipio sobre el tema de corrupción en pandemia con esos mercados. ¿realmente podemos confiar en una procuraduría politizada?