La curiosidad es, desde mi punto de vista, un ingrediente esencial en las historias que realmente merecen la pena, ¡tal vez el más importante!
Hay personas curiosas por naturaleza, como yo. Esas son relativamente fáciles de conquistar.
Pero también hay personas que no se dejan cautivar fácilmente. Y lo que distingue a los buenos narradores es el arte de hilar bien una buena historia, de modo que también estas personas quieran seguir escuchando (o leyendo) porque no pueden evitar sentir esa curiosidad.
Dime, ¿tú eres una persona curiosa? Si te gusta que te cautiven con historias, ponme un 😮 en comentarios.