es Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. El tema de la Vida Eterna se
centra en el Evangelio donde unos saduceos de los que niegan que no
hay resurrección, se acercan a Cristo para plantearle el caso de una
mujer que se casó siete veces tras enviudar en cada vez que contrajo
matrimonio. La pregunta final es de quién será tras la resurrección
de la carne.
El Maestro les contesta y les ataca en su error de negar
la resurrección. También en este día, conmemoramos la Dedicación
de la Basílica de El Salvador, también llamada de San Juan de
Letrán. Ella es la catedral del Papa en la que, al tomar posesión,
se muestra como Pastor de Roma y de la Iglesia Universal.
De ahí la
importancia de este día. El nombre de Letrán se debe al Palacio que
allí tenían los Laterani, a quienes la autoridad imperial confiscó
sus bienes, pasando estos a la esposa de Constantino. También dice
la historia que este emperador contrajo la lepra.
Al ser curado por
San Silvestre, entrega los terrenos para construir una gran Basílica
que también se llama “constantiniana”. Este nombre viene en
honor de Constantino, el Emperador que aprobó el Edicto de Milán y
decretó la libertad de culto.
Otras dos celebraciones destacan en
este día. Una es Nuestras Señora La Real de La almudena, Patrona de
Madrid, que fue descubierta al caerse un muro que después albergó
el Madrid de los Austrias. Esto tuvo lugar en el año 1085. Y
coincidiendo con esta jornada también es el Día de la iglesia