De vez en cuando hay oraciones que te ponen más en verdad que otras, y uno se ve más desnudito de lo normal. Es entonces cuando añoramos eso que llamamos “salvación”, y al desearla también para otros acabamos respondiendo a la llamada a ofrecerla..
De vez en cuando hay oraciones que te ponen más en verdad que otras, y uno se ve más desnudito de lo normal. Es entonces cuando añoramos eso que llamamos “salvación”, y al desearla también para otros acabamos respondiendo a la llamada a ofrecerla..