A los ocho años empezó el amor incondicional de Mateo Vélez por el Atlético Nacional. No fue un triunfo del club, ni un partido importante lo que le hicieron seguir al ‘verde’ a capa y espada, sino la despedida de Víctor Hugo Aristizábal, una de las más grandes estrellas del club.
La magia de ‘el mejor futbolista sin balón’ fue la que marcó la vida de este niño, que hoy en día, sigue al equipo incondicionalmente. Escuche aquí el origen de un amor por el Club Atlético Nacional y uno de sus máximos ídolos.
Podcast realizado por: Melissa Gualdrón Cañizares.