La sociedad evoluciona y con ella, la familia también se ha visto inmersa en cambios extremadamente significativos. Muchos de estos cambios nos han llevado al surgimiento de problemas, que no son más que el reflejo del desajuste de esta estructura, por tratar de irse acoplando a las nuevas tendencias, que como desafío, presenta el siglo xxi.
Se percibe entonces una sociedad en donde la educación a nivel familiar presenta vacíos, en una estructura en donde no sólo se requiere cumplir con ciertas responsabilidades sino también, con algunas obligaciones que surjan en cada una de sus vías, es decir, de padres a hijos y viceversa.
Frente a estas circunstancias, hoy reflexionamos sobre el por qué los mayores efectos han recaído en la falta de comunicación, valores, ética, moral, buenas costumbres, el ejercer el verdadero rol; pero sobre todo, el de posser un liderazgo que reafirme el respeto, siendo éste la base intrínsica de lo que constituye el núcleo familiar.