El envejecimiento constituye el reto social de mayor envergadura que tendrá ante sí la sociedad española durante al menos los próximos 40 o 50 años. El fenómeno del envejecimiento tendrá implicaciones para la economía, la sociedad, la familia, la cultura, los valores, la salud y el bienestar de la población. Todos estos aspectos son difíciles de calibrar con exactitud en estos momentos, pero sin duda revisten una enorme importancia. El envejecimiento requerirá políticas que permitan afrontar este reto de la mejor forma, con el menor coste y con la mayor eficacia posible. El proceso en su conjunto va a generar enormes inversiones en salud y pensiones, tanto para el Estado como para las familias. También generará oportunidades empresariales no despreciables.