Jesús manifiesta su verdadera identidad y el pueblo manifiesta su verdadero corazón. La intención del pueblo no era adorar a Jesús, sino aprovecharse de lo que Jesús les podría proveer.
Jesús manifiesta su verdadera identidad y el pueblo manifiesta su verdadero corazón. La intención del pueblo no era adorar a Jesús, sino aprovecharse de lo que Jesús les podría proveer.