La esclavina es una capa corta de cuero, piel o tela fuerte habitualmente superpuesta a la capa larga o la prenda de abrigo, como cobertura y protección adicional de los hombros y partes más expuestas a la lluvia, sin limitar el movimiento de los brazos, por lo que resultaba muy útil a caminantes y peregrinos, de modo que se asocia como parte del vestuario tradicional del peregrino.